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LA CIGARRA Y LA HORMIGA

Cantó la cigarra durante todo el verano, retozó y descansó, y se ufanó de su arte, y al llegar el invierno se encontró sin nada: ni una mosca, ni un gusano.

Fue entonces a llorar su hambre a la hormiga vecina, pidiéndole que le prestara de su grano hasta la llegada de la próxima estación.

- Te pagaré la deuda con sus intereses; -le dijo- antes de la cosecha, te doy mi palabra.

Mas la hormiga no es nada generosa, y este es su menor defecto. Y le preguntó a la cigarra:

- ¿Qué hacías tú cuando el tiempo era cálido y bello?

- Cantaba noche y día libremente -respondió la despreocupada cigarra.

- ¿Conque cantabas? ¡Me gusta tu frescura! Pues entonces ponte ahora a bailar, amiga mía.

No pases tu tiempo dedicado sólo al placer. Trabaja, y guarda de tu cosecha para los momentos de escasez.


Fabulas de La Fontaine.


  1. Escoge, de entre las frases siguientes, todas las que crees que corresponden a la enseñanza moral que quiere transmitir la fábula.
    Tenemos que ser generosos con las desgracias de los demás.
    Tenemos que ser previsores y responsables.
    No se ha de cantar ni de bailar a la hora de trabajar.
    Tenemos que pedir ayuda cuando la necesitamos.
    Tenemos que ayudar a los demás cuando estos se lo merecen.
  2. Quienes son los personajes principales de la fábula?
    El frio, la cigarra y el invierno.
    La nieve, el trigo y la hormiga.
    La hormiga y la cigarra.
    El invierno, la cigarra y la hormiga.